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Guía Básica de
Bonsái (= curso de nivel 0)
Este curso básico es una guía rápida
sobre el cultivo del bonsái dirigido a todas aquellas personas que
no tienen ningún conocimiento sobre el cultivo de bonsáis y que
parten de un nivel 0.
Ideas Básicas
La esencia del Bonsái
Compra un bonsái
El sitio de cultivo
La maceta adecuada
La tierra
El trasplante
El riego
Abonado
Estilos básicos para comenzar
Alambrado
La poda y el pinzado
Herramientas necesarias para empezar
Saber más
cursos
y niveles superiores
Literalmente un bonsái significa: "árbol
en maceta".
A pesar de lo que mucha gente no-aficionada piensa, un bonsái no es una especie particular de árbol ni
está
modificado genéticamente para ser enano. En teoría, cualquier especie de
árbol o arbusto podría llegar a ser cultivada como un bonsái, es
decir, en una maceta y con su tamaño controlado.
El arte del bonsái consiste en cultivar un árbol en una maceta y
mediante su modelado recoger la esencia de su naturaleza, tratando
de imitar o no a los árboles de su especie en la naturaleza,
dependiendo del
estilo elegido.
Un bonsái es un ser vivo que crece y cambia con el tiempo y,
por tanto, necesita tomar los nutrientes necesarios (agua
y minerales) de su maceta a través de tus cuidados. Tu bonsái está
en tus manos y necesita una pequeña observación diaria.
Modelar bonsáis es mucho más que tratar de alcanzar un árbol
completamente finalizado y acabado de forma inmediata, es disfrutar
con su desarrollo y crecimiento, año tras año. En cualquier caso, no
es hacer bricolaje.
Tener éxito con las plantas, mal llamadas de interior, que nos
venden en los centros de jardinería, no garantiza tener éxito con el
cultivo de un bonsái, ya que estas plantas suelen híbridos
seleccionados especialmente por la industria de la jardinería para
que cualquier persona inexperta se anime a comprar y considere que
es capaz de tener una planta viva en su casa. Estos híbridos son
capaces de vivir en las peores condiciones (dentro de casa, con la
tierra seca, resistentes a plagas, con poca luz, etc.). Un bonsái no
es una planta seleccionada para soportar nuestros errores de
cultivo.
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Esencia y espíritu del Bonsái
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Al comienzo, el bonsái fue una forma de llevar la naturaleza a los
palacios de los
aristócratas y emperadores chinos, convirtiéndose incluso en una
forma de indicar el status del que los poseía.
Después los monjes chinos del
Zen lo introdujeron en
Japón, desarrollando su faceta religiosa y espiritual.
La esencia y
espíritu del bonsái es el arte mediante el que expresamos la
vida eterna del mundo que nos rodea. Nuestro bonsái, nos sobrevivirá
y será transmitido a las siguientes generaciones.
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La forma más fácil de comenzar es
comprar un pequeño bonsái más o menos ya modelado, pero no
compres lo primero que veas ni dejes engañar por el precio.
Intenta comprar en una
tienda o
centro especializado de bonsái, ya que sus conocimientos y
experiencia te ayudarán con la mejor elección de acuerdo a tus
conocimientos y posibilidades de cultivo. Además te garantizará la
salud de tu árbol.
Si compras a distancia o a través de internet, debes comprar lo que
tú puedas ver en fotos y con detalles.
No compres sin ver y sin estar seguro de lo que compras.
Pregunta a otros
aficionados.
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Todas los árboles necesitan vivir en el exterior. No hay bonsáis de
interior. Intenta
cultivar tu bonsái en el exterior todo el año si es de hoja
caduca y la mayor parte del año, si es una especie tropical o
subtropical y vives en una zona con épocas frías durante el año.
Si tienes un jardín o una terraza, ese es el lugar ideal para todo
el año. Evita la orientación Sur a pleno sol junto a una pared
porque el sol dejará seca la maceta con mayor frecuencia. La mejor
orientación es Oeste o Este en una zona de sol y sombra con buena
ventilación.
Durante el tiempo que lo cultives en el interior de casa (sólo
durante la estación fría del año), evita el sol directo a través de
los cristales de la ventana. La mejor orientación es Oeste, Este o
Sur sin sol directo, pegado a la ventana. Evita la orientación
Norte, ya que no habrá luz suficiente.
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La
maceta se elige en proporción al tamaño de tu bonsái y como
complemento a sus colores, estilo y silueta. No es imprescindible
una maceta especialmente diseñada para cultivar un bonsái, pero si
conveniente.
Los
estilos en bosque emplean macetas planas ovaladas poco profundas
o lajas de piedra.
Los
estilos en cascada se cultivan en macetas altas, de más de 2 ó 3
veces la altura del árbol para tener espacio suficiente por el que
cuelguen sus ramas hacia abajo.
Los estilos más libres, como el
bunjin o literati, prefieren macetas redondas.
Los estilos rectos, ya sean
formales o
informales, suelen utilizar macetas rectangulares u ovaladas
profundas.
Asegúrate que tus macetas tengan unos buenos agujeros de drenaje,
patas y una buena base para asegurar a tu bonsái un buen drenaje y
que sus raíces no se quedan nunca totalmente secas.
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Tu bonsái necesita un sustrato de
tierra que le asegure un correcto drenaje, humedad y aireación.
Aunque existe una tierra llamada akadama, que es una tierra
volcánica de origen japonés y la preferida por la mayoría de los
aficionados y expertos, es aconsejable, como principiante, que uses
cualquiera de las
mezclas de
tierra ya preparadas de venta en los centros especializados de
bonsái, ya que usar sólo akadama, sin mezclar, no permite
demasiados errores con el riego o con el abonado.
Intenta trasplantar o replantar utilizando siempre el mismo tipo de
tierra, salvo que sea el primer trasplante y la tierra sea de mala
calidad debido al bajo precio del bonsái.
Si a pesar de estas recomendaciones, deseas intentar tu propia
mezcla de tierra, una mezcla universal
y estándar para cualquier tipo de bonsái debe contener a
partes iguales: arena para facilitar el drenaje y la
aireación; mantillo para suministrar nutrientes y algo de
acidez; y arcilla para ayudar a la retención del agua.
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La principal razón para el
trasplante es la salud del árbol. Es urgente realizar un trasplante,
si el agua se absorbe con dificultad, si el cepellón se levanta de
la maceta o si hay un problema de raíces podridas.
Observa los brotes en primavera
y realiza el trasplante cuando las yemas están hinchadas y comiencen
a abrirse. Si ya se han abierto, es tarde para que hagas el
trasplante.
Si haces un trasplante y tienes
dudas sobre la cantidad de raíces que tienes que podar, un truco
seguro para no dañar el árbol es dejar 1/3 más volumen de raíces que
de parte aérea (copa).
No te olvides de amontonar algo de tierra sobre el sitio en el que
justo colocarás el árbol, ya que dejar sin tierra la base del tronco
entre las raíces puede provocar la podredumbre.
Sujeta el árbol a la maceta
mediante un alambre a través de los agujeros de drenaje para evitar
que se rompan las raíces nuevas por algún movimiento del árbol
después del trasplante.
Antes de fijar
definitivamente el árbol a la maceta con los alambres, debemos
comprobar que el árbol encaja perfectamente en la maceta con la capa
de drenaje incluida. En el caso de que no encaje, tendremos que
seguir podando el cepellón hasta conseguir que encaje con facilidad,
siempre y cuando el tamaño de la maceta elegida sea el adecuado para
el árbol y sus raíces puedan o deban ser podadas.
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El riego es la técnica más importante para la salud de tu bonsái y
debes aprenderla y dominarla lo antes posible.
Nunca riegues tu bonsái por inmersión, a pesar de lo que
aconsejan algunos libros de dudosa calidad o comerciantes no
profesionales del bonsái. Tienes que
regar cada vez que la superficie comienza a secarse y hacerlo a
fondo hasta que salga abundante agua por el drenaje. Utiliza una
regadera con agujeros lo más finos posibles y nunca dejes agua
retenida en bandejas que estén en contacto permanente con las raíces
o la base de la maceta.
El agua de lluvia es la mejor para regar y a falta de esta aguas con
la menor dureza posible (contenido en sales), pero esto no quiere
decir que riegues con agua destilada porque matarías a tu árbol.
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Tu bonsái necesita
nutrientes para poder alimentarse a través de la fotosíntesis.
Básicamente necesita que le proporciones: hidrógeno (del agua),
nitrógeno, fósforo y potasio (y el carbono que lo toma él de la
atmósfera); y en menor cantidad otros oligoelementos (hierro,
azufre, magnesio, etc.)
Básicamente, el nitrógeno está relacionado con la salud y
crecimiento de la parte aérea (hojas, tallos, etc.); el potasio con
las flores y frutos, y sistema inmunológico de la planta; el fósforo
con la salud de las raíces; el hidrógeno y el carbono en la
elaboración de sustancias orgánica (azúcares, hormonas, aminoácidos,
etc.)
El mejor abono es el
abono orgánico sólido. Utiliza sólo abonos de venta en centros
especializados de bonsái.
Nunca abones un bonsái enfermo o débil.
Las dos épocas de abonado intenso son en primavera y otoño, para
garantizar la brotación anual y la acumulación de reservas para el
año siguiente.
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Estilos básicos para comenzar
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Recto formal o chokkan
Recto informal o moyogui
Cascada o kengai
Inclinado o shakan
Escoba o hokidachi
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El
alambrado es ante todo una técnica de cultivo que permite que el
sol y el aire fresco llegue a todas las ramas y hojas del árbol, lo
que permite un desarrollo vigoroso y sano del árbol.
Además, es técnica que te permite modelar el bonsái en el
estilo que deseado, aunque no todas las especies permiten esta
técnica debido a la naturaleza quebradiza y/o rígida de sus ramas.
El alambre permite mantener las ramas en la posición deseada hasta
que se lignifican. Hay que tener cuidado de que no se marque y
retirarlo antes de que esto suceda.
Siempre tienes que colocar el
giro del alambre en el mismo sentido que vas a colocar una rama. Por
ejemplo, si deseas doblar la rama a la izquierda, el alambre debe
colocarse dando vueltas a la izquierda.
El alambre se retira en el sentido contrario al que se retiro y
cortando en pequeñas piezas, lo que evitará dañar las ramas. Un
árbol que no se siente cómodo con el alambre es un árbol que no lo
necesita.
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La
poda y el pinzado son dos técnicas esenciales para mantener la
salud y forma de tu bonsái, así como para la reducción del tamaño de
las hojas. El pinzado es especialmente importante en el caso de las
coníferas (pino,
junípero, tejo,
criptomeria, ciprés, cedro, podocarpo, etc.).
No hay que confundir poda con
pinzado. La poda se realiza sobre las ramas de años anteriores y el
pinzado sobre las ramas jóvenes de la última brotación.
Para modelar correctamente tu
bonsái, debes eliminar todos los brotes que nacen bajo otra rama, en
el interior de una curva y todos los que aparecen formando un
círculo en las intersecciones de las ramas porque producen
abultamientos que pueden llegar a ser mayores que los de la base del
tronco.
En general, la mayoría de los bonsáis se podan o pinzan a 2 ó 3
hojas cuando las ramas y hojas están suficientemente maduras y
desarrolladas. La primavera suele ser la época más apropiada,
pero depende de cada
especie en particular.
Intenta cortar las ramas lo más cerca posible del tronco, evitando
dejar muñones, y trata de usar herramientas adecuadas y afiladas.
Aplica sobre las heridas pasta selladora y evitarás enfermedades.
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Herramientas necesarias para empezar
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Tijera de poda mediana.
Podadora cóncava recta.
Tenaza cóncava.
Rastrillo o kumade.
Palillos chinos/japoneses de comer.
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Si quieres aprender más y profundizar
en este arte puedes hacerlo a través de nuestros
Cursos
de Bonsái de los siguientes niveles:
Principiante
Avanzado
Experto
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