¿Cómo valorar un bonsai?

El arte del bonsai es una disciplina conocida en España y en muchos otros lugares del mundo desde hace unas pocas décadas y a pesar de esto es agradable observar como aumenta, día a día, el número de aficionados, las asociaciones, las exposiciones, las ferias, los congresos, el interés por los viajes a Japón para visitar algunas de las exposiciones más importantes, como la Kokufu, organizada por la Nippon Bonsai Association, etc.

Hace unos pocos años sólo era posible ver bonsais interesantes importados de Japón (o China), pero ahora también es grato ver como poco a poco va creciendo una importante colección de bonsais autóctonos: olivos, acebuches, robles, encinas, algarrobos, alcornoques, naranjos, piracantas, higueras, pinos albar, madroños, buganvillas, granados, lapachos, ombús, palos borracho, etc., modelados no sólo en los estilos tradicionales aprendidos de Japón sino en estilos propios de dichas especies.

A diferencia de lo que sucedía hace unos pocos años, ahora es relativamente fácil encontrar información en libros, Internet, foros, etc. sobre la forma adecuada de cultivar un bonsai, cómo modelarlo, etc., pero aún es difícil entender cómo valorar e interpretar un bonsai.

Si eres suscriptor de InfoBonsai o has tenido oportunidad de leer algo sobre el origen del bonsai en esta web, en libros, etc., ya sabrás que el bonsai se origina como un arte, más allá de una pura plantación de un árbol en una maceta, en China y que esto nos obliga a hacer dos grandes distinciones:

- ÁRBOLES EN MACETA DE ESTILO CHINO ("bonsai" chino): muy ligado a la filosofía y la cultura china de entender las cosas y, por tanto, un "bonsai" (penjing) no es una copia o imitación de los árboles en la naturaleza, sino que es una creación artística que pretende expresar un estado de ánimo o un ambiente a través de un paisaje o la escena de un árbol, con una fuerte carga simbólica y poética.

- ÁRBOLES EN MACETA DE ESTILO JAPONÉS (bonsai japonés): es la copia de un árbol en la naturaleza, perfecto e idealizado en los cánones de la estética y la belleza de los árboles, mostrado en su máximo esplendor en un paisaje.

Es importante entender estas diferencias, entre "bonsai" chino y bonsai japonés, sobre todo teniendo en cuenta que el bonsái que se ha difundido por occidente es el de estilo japonés y bajo nuestra óptica, aprendida de Japón, un bonsái modelado en estilo chino es un bonsái mal trabajado o modelado erróneamente y, por tanto, mal valorado por no ser entendido correctamente desde las premisas diferentes que lo originan.

Dicho esto, cualquier aficionado con una cierta experiencia es capaz de opinar sobre un árbol modelado en cualquier de los estilos japoneses y valorar su armonía en relación a sus ramas, tronco, raíces, tamaño-escala, salud, etc., no obstante, los aficionados que comienzan y el publico en general tiene cierta dificultad para apreciar y valorar de forma correcta los árboles de una exposición, en una tienda especializada, en un supermercado, etc., por lo que vamos a tratar de explicar los puntos más importantes que hay que tener en cuenta para valorar un bonsai como bueno, malo, fuera de serie, caro o barato por el precio, etc. desde el punto de vista del bonsai japonés.

Además de las características que analizamos a continuación, también deben valorarse las específicas de cada estilo (ver estilos en InfoBonsai), la presentación, la maceta, el musgo, etc. y que abordaremos en futuros artículos de esta sección o de InfoBonsai.

 

José Manuel Blázquez
director y profesor de bonsai en
BONSAIKIDO
info@bonsaikido.com


Ramas

Deben nacer aproximadamente a 1/3 de la altura del árbol, disminuyendo en longitud a medida que subimos hacia el ápice y con un grosor inferior al diámetro del tronco en el punto en el que nacen.

Sin cruces por delante del tronco, visto desde el frente, y con, al menos, 3 ramas principales colocadas a la izquierda, derecha y atrás, de forma alternativa, con la primera de estas ramas siempre a la izquierda o a la derecha.

No puede haber ninguna rama hacia el espectador, al menos, en la primera mitad del tronco y si la hay, debe inclinarse hacia éste.

Si hubiera curvas en el tronco, nunca deben nacer de su parte interna.

No puede haber ramas en el mismo plano o cruzadas.

La estructura de cada una de las ramas deben seguir el mismo patrón que el tronco con respecto a sus ramas, es decir, vistas de forma aislada, deben ser como una repetición de la estructura general del árbol.


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Tronco

Con una disminución natural de su diámetro desde la base hasta el ápice, sin cortes bruscos producidos por podas drásticas o perfectamente disimulados con buenas sustituciones de ápice.

Cualquier corte o herida debe tener una cicatrización natural, sin señales de colocación de alambres.

El tronco debe distinguirse y adivinarse perfectamente visto desde el frente del árbol, mostrando claramente la textura y madurez de su corteza.


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Raíces

Visibles, mostrando como se hunden en la tierra y sujetan al árbol de una forma estable.

Deben estar perfectamente colocadas alrededor del tronco, sin cruces y formando una base con un diámetro mayor que el tronco.


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Estilo

Con independencia del estilo de modelado, las ramas deben formar un ángulo obtuso (hacia abajo) con el tronco en la parte baja del mismo, un ángulo recto en la parte central y un ángulo agudo (hacia arriba) en la parte alta, es decir, deben ir levantándose a media que nos acercamos al ápice.

En lo árboles que pretenden dar una sensación de vejez o realmente sean viejos, el ápice debe ser más redondeado.

Por el contrario, en árboles con una sensación de juventud o que realmente sean jóvenes, él ápice será más puntiagudo.

La forma general del árbol debe estar circunscrita dentro de dos triángulos escalenos imaginarios.

Uno visto desde arriba y formado por las puntas de las tres primeras ramas (izquierda, derecha y atrás).

El otro visto desde el frente y formado por las puntas de las ramas de la izquierda, derecha y ápice del árbol.


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Tamaño/escala

Las hojas deben estar reducidas a un tamaño adecuado a las proporciones del bonsai y con respecto al árbol en la naturaleza, no siendo obligatoria la reducción de flores y frutos.

La densidad de sus ramas o ramificación fina debe ser elevada y la distancia entre nudos corta.

El conjunto del árbol debe mostrar una sensación de armonía, equilibrio, profundidad y naturalidad, es decir, debe ser creíble.


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Salud

El vigor debe estar repartido uniformemente, sin zonas más fuertes que otras.

Por supuesto, no puede mostrar síntomas de enfermedades o plagas y el color de sus hojas debe ser sano, fresco, de aspecto natural, sin hojas amarillentas, marchitas o con manchas.


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